No necesitas ser contador para entender tu negocio, pero sí debes manejar algunos conceptos básicos para tomar buenas decisiones. Aquí van los esenciales.
Cuentas por cobrar (CxC)
Es el dinero que te deben tus clientes. Controlarlas evita problemas de flujo de caja: saber quién te debe, cuánto y desde cuándo.
Cuentas por pagar (CxP)
Lo que le debes a tus suplidores. Organizarlas te ayuda a negociar y a no caer en mora.
Flujo de caja
El movimiento real de dinero que entra y sale. Un negocio puede ser rentable en papel y aun así quedarse sin efectivo si no controla su flujo.
Estado de resultados
Muestra si ganaste o perdiste en un período: ventas menos costos y gastos. Es tu termómetro de rentabilidad.
Apóyate en tu sistema (y en tu contador)
Un software como PointSeller lleva tus CxC, CxP, gastos y un dashboard de KPIs en tiempo real. Y si tienes contador, puedes compartir tus libros para una colaboración perfecta.